De Seúl al cielo, Silvia Aliaga y Tatiana Marco | Lunes de lecturas

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☕ Título: De Seúl al cielo

☕ Autoras: Silvia Aliaga y Tatiana Marco

☕ Ilustradora: Inma Moya

☕ Editorial: Nocturna

☕ Páginas: 608

☕ Precio: 17 EUR

Dicen que las personas destinadas a conocerse están unidas por un hilo rojo.

Paula es una bailarina española recién llegada a Seúl con un sueño roto: la ciudad no es como se esperaba y la persona a la que más ansiaba ver la ha traicionado.

Cris es una joven británica con una única misión: devolver un colgante a una estrella del K-pop que se cruzó con ella en Inglaterra, el culpable de que todo empezara a ir mal… Pero debe hacerlo pronto, porque el problema que les oculta a su amigo Dani y a su nuevo compañero de trabajo, Minwoo, está a punto de estallar.

Jay es esa estrella, miembro del grupo R*E*X, donde tanto él como Hyunsoo, Alex y Young despiertan el entusiasmo de millones de seguidores. Lo que muy pocos saben es que las cosas no van bien entre sus miembros y un secreto amenaza con destruir todo por lo que han luchado.
Cuando los caminos de estos desconocidos se entrelacen, sus vidas cambiarán para siempre.

Y el hilo rojo del destino puede enredarse, pero nunca romperse.

De Seúl al cielo es la primera novela española que profundiza en el arrollador fenómeno mundial del K-pop, una montaña rusa tremendamente adictiva sobre la fama, la amistad y la pasión por la música.

De la cultura coreana adoro un par de cosas: la comida (es posible o no es posible que haya sobrevivido algunas semanas con una dieta formada en su 50% de kimchi), la belleza (las sheet masks son mi nueva obsesión y no me avergüenzo), la moda (¿De qué otra manera podría haberme hecho con una sudadera de Sailor Moon parodiando el logo de Starbucks, me pregunto mientras me termino mi cereal latte en el propio Starbucks?). De lo que no sabía nada, en cambio, era del K-Pop, la música pop coreana que se ha convertido en un fenómeno de masas online y offline.

Bueno, miento, sí sabía un par de cosas. Que no importa cuáles sean tus gustos, en tu TL de Twitter y tu dashboard de Tumblr siempre acabarás viendo al menos un gif de un grupo de K-Pop; que la estética de los grupos de K-Pop es, de hecho, excelente; que las seguidoras del K-Pop (utilizo el femenino porque la mayoría son mujeres) saben ser 100% dedicadas y 100% críticas con los grupos.

No sabía muy bien a qué enfrentarme con De Seúl al cielo (y admito que la longitud del libro, tan larga para tratarse de contemporánea, me daba un poco de miedo), pero me alegro de decir que Silvia y Tatiana me han sorprendido muy gratamente y que han conseguido despertar mi interés por la música pop coreana.

De Seúl al cielo es una novela coral que combina la tercera persona con la primera de las anotaciones de Cris, la camarera inglesa con una enfermedad terminal, en su cuaderno verde. He de decir que esta narración, aunque otorga una vista panorámica que enriquece muchísimo la historia, me confundió mucho al principio y me veía volviendo cada dos por tres al principio del capítulo para recordar quién narraba. Este es uno de los pocos puntos negativos que le he visto a la novela, junto con unos diálogos que se me hicieron forzados y excesivamente cargados y que me arrojaban de la trama.

Lo que más me gustaría destacar de De Seúl al cielo es la maestría de Silvia y de Tatiana a la hora de tejer una trama repleta de giros de guión y cliffhangers de esos que te obligan a pasar la página sí o sí. La lectura de esta novela, de hecho, me ha recordado mucho al estilo narrativo de los dramas asiáticos precisamente por esa agilidad, unida a un sentido del humor agudo y a unos sentimientos siempre a flor de piel, que hace que las más de seiscientas páginas que componen De Seúl al cielo no se hagan pesadas en ningún momento.

También he de decir que, como lectora, soy bastante neutral y que resulta difícil arrancar en mí sentimientos fuertes. De Seúl al cielo, sin embargo, ha conseguido algo que no recuerdo que ningún otro libro haya hecho: ha hecho que se me encoja el corazón como si lo que estuviese leyendo le estuviese ocurriendo a gente real cercana a mí y no a un grupo de personajes.

Estos personajes están muy bien construidos y podemos ser testigos de su evolución a lo largo de la novela. Aunque el reparto de personajes es bastante amplio (y al principio me preocupaba mucho liarme con todos los miembros de R*E*X), sus características están tan bien definidas que resulta sencillo diferenciarlos con tan solo un par de frases o con una descripción rápida de la acción. Estos son personajes muy humanos dinámicos, y especialmente adoré el hincapié que las autoras hacen sobre la amistad entre ellos. Un poquito más me costó creerme la subtrama amorosa, que aunque me sorprendió me pareció también que podría haber estado más trabajada. 

La ambientación en Corea está muy bien trabajada. Resulta evidente el trabajazo de documentación que Tatiana y Silvia han realizado, y como lectora pude aprender muchísimo sobre la cultura coreana de un modo muy natural; las autoras enriquecen la lectura con curiosidades sobre Corea que nunca resultan forzadas. Además, la pasión que ambas sienten por el K-Pop es palpable y muy, muy contagiosa. 

Esta pasión y este conocimiento tan extensivo del mundo del K-Pop, además, las empuja a tocar ciertos temas muy relevantes, como la salud mental y los derechos LGBT, desde el prisma de la cultura coreana de una manera muy orgánica que enriquece la novela sin robarle protagonismo a la trama principal.

En definitiva, esta ha sido una excelente introducción de Silvia y de Tatiana al panorama literario nacional y yo, por lo menos, tengo muchas, muchas ganas de leer sus próximas novelas.

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